Versos Blancos

Un poema escrito en versos blancos es aquel que, aunque se ajusta a la métrica y al ritmo convencional, carece de rima. Ejemplo de ello podría ser el Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, de Lope de Vega, que comienza así:

Mándanme, ingenios nobles, flor de España,
(que en esta junta y academia insigne
en breve tiempo excederéis no sólo
a las de Italia, que, envidiando a Grecia,
ilustró Cicerón del mismo nombre
junto al Averno lago, si no a Atenas,
adonde en su platónico Liceo
se vio tan alta junta de filósofos)
que un arte de comedias os escriba,
que al estilo del vulgo se reciba.

Lope de Vega

Obsérvese como el poeta remata la serie de versos con un pareado, con lo que anuncia el final de cada pasaje. Esto es simplemente un recurso poco común en los poemas escritos en versos blancos.

No debe confundirse el concepto de versos blancos con el de versos libres; los versos libres, al contrario que los blancos, no se ajustan a ninguna norma ni de rima ni de metro:

El Poema de hoy no está en el tiempo,
sino en un lugar bastante inaccesible
del corazón:
el Infinito...
El poema de hoy no tiene palabras,
¿cómo podré entonces escribirlo?
No se transmite con un lenguaje arbitrario,
inventado,
circunstancial,
segregador...
¿Cómo voy a poder transmitirlo?
Es como un beso,
es como el vuelo de un ave,
como un fuerte abrazo,
como una sonrisa iluminada,
como danzar alegremente,
como la felicidad,
como la lluvia regando los campos,
como un niño que juega,
como la vida,
como el amor...
El poema de hoy no está en el tiempo...
¿Cómo lo escribiré?
El poema de hoy...
¡es el poema de siempre!

Jesús María Bustelo Acevedo

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